De los 11 a los 25 años.
Compromiso activo con el Reino desde su realidad.
Crecimiento personal, familiar y comunitario.
Encuentro con Jesucristo en equipos de 6 a 15 jóvenes, cada semana.
Proyecto de vida, vocación y educación afectiva.
Autoconocimiento, autoestima y relaciones familiares.